SERGIO GUZMAN.
Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile.
En los sistemas de producción intensiva, los cerdos son destetados a una edad temprana,
alrededor de las tres o cuatro semanas de vida. Este es un momento crucial y estresante para
ellos, ya que la separación de la madre y la adaptación a una nueva alimentación pueden provocar
una reducción en la ingesta de alimento, un crecimiento deficiente y una mayor vulnerabilidad a
enfermedades. Para mitigar estos efectos, se han incorporado diversos aditivos alimentarios y sustancias
altamente palatables en sus dietas, como sabores comerciales y derivados de la leche, con
el objetivo de estimular su consumo y facilitar la transición.
