Pocas veces una cifra dice tanto como el 42%. Ese es el porcentaje que representan
los productos porcinos entre el total de carne adquirida por los hogares españoles en
2024. Pero más allá del número, hay una historia que merece ser contada: la del esfuerzo
conjunto de un sector que ha sabido adaptarse, mejorar y comunicar sus valores con firmeza.
En un contexto donde las decisiones de compra están cada vez más condicionadas por factores
como la sostenibilidad, la salud y la transparencia, la carne de cerdo ha conseguido
posicionarse como una opción alineada con las expectativas del consumidor moderno.
